martes, 10 de abril de 2012

Torpeza borbónica

Carlos III y Carlos IV de cacería


"Froilán, no sigas los pasos de tu abuelo", advirtió Marichalar y el niño respondió entre sollozos y cojeando levemente con el pie ensangrentado: "Si no puedo, papi". Y añadió: "si yo lo que quiero es que me amputen como al tito Iñaki". Más o menos así debió de transcurrir la jornada paterno-filial en la que Froilán acabó con un dedo menos y haciendo alarde de la torpeza borbónica. El niño que acumula a todo el santoral en su DNI ha dedicado estas vacaciones a la tradición familiar y se ha ido de cacería. No, no se ha ido de putas: se ha puesto a disparar. Para seguir con la tradición, la ha cagado y se ha pegado un tiro en el pie, ampliando el variado repertorio de hermanos muertos (su abuelo mató a su propio hermano a causa de un tiro involuntario) y osos borrachos.  Este niño ya apunta maneras.

 

¿Qué pasaría en el caso de un niño normal? Según la legislación sobre armas de caza, la edad mínima para su uso es de 14 años y Froilán tiene 13. Además, la Constitución cuenta uno de mis chistes favoritos: "Todos los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo o religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia social o personal". Supongo que los servicios sociales se echarían las manos a la cabeza y ese padre se quedaría sin la custodia. En el caso de un niño normal. Pero, esa familia no es una familia normal, ya lo sabemos. Aunque la reina diga convencida que "con los niños siempre pasa eso" (yo de pequeña siempre jugaba con escopetas y me disparaba en el pie a ver qué pasaba. Otros niños y niñas jugaban con coches y muñecas. Nunca entendí sus rarezas).

Saben por experiencia que su torpeza es congénita desde Felipe V por lo menos y, en lo que al empleo de armas se refiere, recurrente. ¿No han pensado en cambiar de hobby con la cantidad de dinero que les damos y ahora que tienen la tranquilidad de que el tijeretazo de Mariano apenas les ha rozado con la puntita? Pueden permitirse cualquier entretenimiento que no ponga en peligro sus propias vidas, habida cuenta de su desastroso éxito con la cacería. Al final resultará que la lista de la familia es la peque, que pasa de las armas y opta por la firma de documentos desconocidos. Firmar sin mirar, gran deporte de riesgo. Y anda que no debe de gustar eso de que los ahorros suban sin motivo aparente.

Cosa de genes

Las enfermedades de transmisión sexual, la fealdad y la cobardía son grandes lacras que arrastra la dinastía borbónica. Pero la torpeza se lleva la palma. Allá por 1700, después de que corriesen ríos de sangre por ocupar un trono vacío, llegaron los borbones a España para compartir su torpeza con nosotros. 

Felipe V siguió los consejos de su abuelo, el rey francés Luis XIV, que dijo a sus vástagos que utilizasen el campo como lugar de dispersión para evitar la tendencia familiar a caer en la depresión. Fue así como comenzó la tradición familiar de la caza, que a algunos como Carlos III llegó a obsesionar hasta tal punto que dejó de lado sus deberes como rey para dedicarse a la caza casi a diario. Era la época de salir a cazar para demostrar que podían disfrutar del tiempo libre. Pero las armas nunca se llevaron bien con los torpes y, seamos realistas (que no realistas), los borbones, aunque llegron en el Siglo de las Luces por aquí, siempre han ido tan sobrados de luces como una patera. 


Algunos ejemplos del desarreglo mental de los borbones: 

-Felipe V se creía muerto en ocasiones y solía mandar que lo enterrasen. Entre sus raras costumbres, nunca se cortaba las uñas de los pies, por la noche ordenaba encender todas las luces y por el día se refugiaba en la oscuridad. 

-Fernando VI, hijo de Felipe V y hermano del difunto Luis I, que apenas gobernó durante un año, disfrutaba envuelto en suciedad y dando palizas a sus criados.

-Carlos III ordenó quemar todos los cuadros de desnudos femeninos de la colección real. La colección erótica, iniciada por Tiziano en la época de Carlos I se salvó de la quema gracias al pintor de cámara de Carlos III, Rafael Mengs, que desoye las órdenes del rey y consigue esconder los cuadros. Inició así la colección un recorrido por varios lugares mientras Carlos IV también ordenaba su destrucción. En 1901 los cuadros llegaron al Museo del Prado, donde están ahora mismo. 

-Fernando VII conspiró hasta contra sus propios padres. Aunque se ha hablado mucho de sus aventuras extraconyugales, ni sus mujeres querían acostarse con él. La verdad es que es el personaje más feo que he encontrado en los libros de historia. Su primer matrimonio, con una sobrina, nunca fue consumado, el segundo, con otra sobrina, al parecer empezó con violación y paliza la noche de bodas. Se dice de Fernando VII que su pene tenía tales dimensiones que tuvieron que hacerle una almohadilla circular a modo de donut para no dañar a la reina María Cristina. El escritor e historiador Próspero de Marimée describió con detalles el cacharro del rey: "fino como una barra de lacre en su base y tan gordo como el puño en su extremidad". 

-Isabel II y su fama de folladora compulsiva, llevó a Gustavo Adolfo Béquer y a su hermano Valeriano a publicar "Los borbones en pelota", donde ridiculizaban a la reina y la cariaturizaban compartiendo momentos íntimos con su marido, blanco de las burlas del pueblo y conocido como "el pajillero de la corte", y "Paquita, la monja de las llagas", con sus amantes y hasta con algún asno. "Los borbones en pelota" es una sátira que se centra en la vida sexual de una corte en la que, al parecer, no sabían ni meterla. Becquer tenía un especial interés en ridiculizar al rey consorte. Si se limitaba a llamar a la reina "jamona mía", a Francisco Asís de Borbón se dirigía cariñosamente como "el Rey consorte/ el mayor pajillero de la Corte" y "Paquito Natillas/ es de pasta flora,/ y orina en cuclillas/ como las señoras".

Una de las ilustraciones de "Los Borbones en pelota", de los hermanos Becquer, firmada bajo el pseudónimo SEM


#Froilán, rey de Twitter

Voy a tirar un poco de humor negro y a rescatar algunos tuits geniales que se han dejado caer hoy por Twitter:


  • La prima de riesgo se dispara. Froilán también. 

  • Hola soy Felipe Juan #Froilán y esto es Jackass.

  • "A ver, niños, de oca a oca...¡FROILÁN, TÚ NO!"

  • Os estáis mofando mucho de Froilán. No sé si habéis reparado en que es un menor. ¿No? El que le dejó la escopeta tampoco.

  • Para los hijos de Felipe y Cristina, Froilán es un primo de riesgo.

  • Mamá, yo quiero estar como el tite Urdanga! -Pero Froilán! -BANG! Ya estoy imputado! -Amputado, subnormal, amputado.

  • Froilán, hostias, que lo de "pies para qué os quiero" es un dicho. 

  • FROILÁN ES EMO. 

  • Yo si me llamara Froilán también me pegaría un tiro. 

  • El dedo de Froilán lo pagamos todos.

  • Froilán, cariño, córtate las uñas. -Vale, mamá. 

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